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sábado, 17 de marzo de 2012

Hermanas Misioneras de la Caridad

En Argentina, las Hermanas Misioneras de la Caridad establecieron su primera sede en Zárate, en 1978. Inicialmente, se cuidaban a ancianos, pero luego se recogieron a unos 50 niños.

Más tarde, las seguidoras de la Madre Teresa fundaron otro hogar en Frontera, provincia de Santa Fe, y un centro para madres solteras en la localidad bonaerense de Beccar, cuidando también discapacitados y ancianas. El hogar, dirigido por la hermana Carla, se encarga asimismo de repartir alimentos entre las familias carecientes de la cercana villa de La Cava, con la ayuda de sacerdotes de la zona y de asistentes.

Cada fin de año, las hermanas juntan grandes cantidades de alimentos y los reparten, a modo de regalos de Navidad.15

Aunque ya hay aspirantes argentinas, todas las misioneras que se encuentran en nuestro país han venido de la India. La orden recibe donaciones privadas y de empresas, pero no son suficientes para su constante labor. Muchas veces deben recurrir a la ayuda de otros centros, principalmente de los Estados Unidos. Uno de los últimos de los hogares de la orden fue fundado el 18 de julio de 1997, en Benavídez, conocido como Hogar Betania. Allí se atiende a enfermos terminales de sida.

Visitó por primera vez el país en julio de 1979, antes de recibir el Nobel de la Paz, y por segunda y última vez en septiembre de 1982. Sin embargo, en los dos casos, fue recibida por presidentes de facto: Jorge Rafael Videla y Reynaldo Benito Bignone, actualmente en prisión. En una oportunidad aquí, dijo: "Nuestra única tarea es alimentar a quienes no tienen comida, vestir a quienes no tienen vestimenta y amar a los que necesitan ser amados".
Meny Bergel, miembro de la Academia Nacional de Ciencias, dedicó su vida a combatir la lepra y se convirtió en uno de los especialistas más reconocidos del mundo.

Él mantuvo una relación de amistad con la Madre Teresa, a quien conoció a fines de los 60. Además, consiguió que ella viajara a Argentina para entregarle el premio Mitzuda, que otorga el Instituto Leprológico de Rosario.

Debido al período militar que se atravesaba, Agnes estuvo a punto de perder un terreno en Zárate, que había sido donado a su congregación.