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viernes, 16 de marzo de 2012

El círculo de comunión. Sabiduría Celta

Para reflejar esto se necesita una palabra más vibrante que la tan trillada «relación».

Las frases como «se cierra un círculo antiguo» y «un anhelo antiguo despierta y toma conciencia de sí» ayudan a revelar el significado profundo y el misterio del encuentro.

Expresan en el lenguaje sacro del alma la unicidad y la intimidad del amor. Cuando dos personas se aman, se genera una tercera fuerza entre ellas. Una amistad interrumpida no siempre se restaura con horas interminables de análisis y consejos.

Es necesario modificar el ritmo de los encuentros y reanudar el contactó con la antigua comunión que los reunió. Esta antigua afi¬nidad os mantendrá unidos si invocáis su poder y su pre¬sencia. Dos personas realmente despiertas habitan un círculo de comunión. Han despertado una fuerza más an¬tigua que los envolverá y abrigará.


La amistad exige que se la alimente. La gente suele de¬dicar su atención principalmente a los hechos de la vida, su situación, trabajo y categoría social. Vuelcan sus mayores energías al hacer. El Maestro Eckhart escribió bellas pala¬bras sobre esta tentación. Según él, muchas personas se preguntan dónde deberían estar y qué deberían hacer, cuando en realidad deberían preocuparse por cómo ser.

El amor es el lugar de mayor ternura en tu vida. En una cultura preocupada por las rigideces y definiciones nítidas, y que por consiguiente le exaspera el misterio, es difícil sus¬traerse a la transparencia de la luz falsa para entrar en el te¬nue resplandor del mundo del alma. Acaso la luz del alma es como la de Rembrandt, esa luz rojiza, dorada, que carac¬teriza su obra. Esta luz crea una sensación de volumen y sustancia en las figuras sobre las cuales derrama su suave resplandor.


El kaliyana mitra
La tradición budista concibe la amistad según la bella idea del kaliyana mitra, el «amigo noble». Tu kaliyana mitra, le¬jos de admitir tus pretensiones, te obligará, con dulzura y mucha firmeza, a afrontar tu ceguera. Nadie puede ver su vida íntegramente. Así como la retina del ojo tiene un pun¬to ciego, el alma tiene un lado ciego que no puedes ver. Por eso dependes del ser amado, que ve lo que tú no puedes ver.

Tu kaliyana mitra es el complemento benigno e indis¬pensable de tu visión. Semejante amistad es creativa y críti¬ca; está dispuesta a recorrer territorios escabrosos y acci¬dentados de contradicción y sufrimiento.
Uno de los anhelos más profundos del alma humana es el de ser visto.

En el antiguo mito, Narciso ve su cara re¬flejada en el agua y queda obsesionado por ella. Desgracia¬damente, no hay espejo en el que puedas ver el reflejo de tu alma. Ni siquiera puedes verte de cuerpo entero. Si miras detrás de ti, pierdes de vista el frente. Tu yo jamás te verá ínte¬gramente.

Aquel que amas, tu anam cara, tu alma gemela, es el espejo más fiel de tu alma. La intregridad y la claridad de la amistad verdadera dibuja el contorno real de tu espíritu. Es hermoso contar con semejante presencia en tu vida.

Publicado: Issa.-Un Largo Camino a Casa