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martes, 27 de marzo de 2012

BECERRO DE ORO

Becerro de oro,
adorado por un mundo que ha hecho que seas
el bien  más preciado que guarda el hombre bajo su techo.
Vil mentira,  has traído a este mundo maltrecho
ira, codicia y engaño…
A tu dios, la fuerza del mal colmas de una alegría inmensa
Por que la idea surgió de su “ inteligencia ”.
Y qué incautos los hombres que de tal manera te honran,
¿ es que no ven en ti el único causante de la miseria ?
Vil metal que al hombre engañas oculto en el resplandor con que brillas.
Mentira. Surgiste de una idea y con otra morirás,
cuando el hombre despierte y encuentre  resplandor que tiene
sin que lo impida el amargo brillo de tu máscara.
El  hombre se vende, se ciega por tenerte a su lado,
¿compra el amor, el honor, la dicha el desconsolado?
Quisiera expresar mi dolor ante una existencia tan baja,
no quiero vivir en un mundo donde un sucio concepto manda.
Decidme si existe un lugar donde no se tenga nada
que no trajéramos con nosotros: un cuerpo limpio
y un ente claro de luz que siempre nos acompaña,
donde se dé  todo, donde el resplandor de la luz sea siempre el del alba,
donde los hombres amen porque se tiene, no dinero,
bondad, amor, esperanza,
donde los labios rían, donde se alegre el alma,
donde pueda correr mi cuerpo sin miedo
a que le paren las armas porque alguien diga: es mío
y pueda cortar mis alas.
Te desprecio, dinero,
desprecio tu vil materia, tu poder, tu fuerza,
tu absurda arrogancia.
Y desprecio a quien de ti hace el símbolo de su bienestar,
su meta, su segura senda marcada.
Has transformado al hombre en fiel lacayo
que quiere que crezcas y de tu vientre mil hijos nazcan
para acrecentar al mundo en dolor con tu terrible plaga.
Pero creo en que llegue el día en que dejes de brillar,
cuando todos tengan tanto que no haya nada que comprar,
y el hombre respire hondo por no tener que luchar
y  mi alma esté tranquila por no tener que acusar
y mi tentación no sea más la de ganar, que la de amar.